TORMENTA INDOMITA DOMADA

 

Se siente intimidad en la Galería de la Casa de Arte, constata MAI LEVIN
Exposición de Kai-Mai Olbri "Tormenta domada" en la Galería de la Casa de Arte de Tallinn, hasta el 1 de diciembre.


Dime quiénes son tus amigos y te diré quién eres, dice la sabiduría popular. Amigos o sea simpatías artísticas de Kai-Mai Olbri han sido, por ejemplo, Sonja Delaunay, August Macke, Paul Klee, los abstraccionistas finosuecos de los años 1950-60, en el primer lugar Anitra Lukander. De modo que una compañía que tienen afición y sensibilidad a colores, que a sabiendas dejan visibles los movimientos y temblor de la mano, que cultivan un estilo geométrico libre, en la creación de los cuáles se destaca la pintura a la acuarela. En la exposición individual del año 1995 en la Galería Vaal se pudo conjeturar la influencia de los círculos de colores de los Delaunay, por lo que a Olbri incluso denominaban orfista. En algunas partes de la presente exposición fluye el espíritu de Klee cuyo encanto habían padecido varios nuestros artistas; en todo caso, es una enfermedad útil. Las simpatías de Olbri están determinadas por su propia afición al color, cuyas riquezas y posibilidades descubre para sí continuamente, y eso sobre el papel coloreado que trasluce hasta a través de las pinceladas saturadas de pigmento. Muchas obras de esta exposición estan pintadas sobre las bellas papeles, cuyo color ha dictado la elección del colorido. No cabe duda, el juego con la relación papel-color tiene aun perspectiva.

Olbri no es Alberti, no es tipo metódico, sino espontáneo. No tanto el color como ella misma es una tormenta que con cierto crujido se rinde a la ordenación geométrica, más bien un tanto embarullándola, de lo que precisamente proviene el carácter intrigante de sus obras. El arte geométrico no supone obligatoriamente la fría perfección como lo sostienen, entre otros, los sobredichos favoritos de Olbri, sino que permite también alguna franqueza e intimidad. Lo que la perfección no es inaccesible, lo demuestra, por ejemplo, "El otoño II" y algunas obras más. De vez en cuando por encima de los cuadros de colores de Olbri va una llovizna de salpicaduras como una seña de tormenta. Pero ningún artista es unilateral, ni es pronosticable; en la exposición "Tormenta domada", al lado de las delicadas combinaciones de colores e impulsiva desmembración de la superficie ("Lluvia del mañana") se ve también composiciones bastante austeras y exactas ("La noche es suave", "Luz vespertina").

Junto con los cuadros hechos en el último par de meses, se ve en la exposición también la telepelícula "El canto atado", ejecutado sobre el argumento de Kai-Mai Olbri, con la decoración artística de ella misma, con sus pinturas y trajes de su confección. Se podía ver esta telepelícula durante cinco días en el año de su hechura (2000) en la Galería Municipal. Esta película, reuniendo la coreografía de MAI MURDMAA, la musica de LEPO SUMERA, el baile de VLADIMIR ARHANGELSKI, el canto de LEILI TAMMEL, y la poesía de KAI-MAI OLBRI, resulta ser una interesante fusión de artes, una miniatura alegórica acerca de la libertad y los lindes (del arte).

“Eesti Ekspress”, Nov. 2002
Mai Levin